La nueva vida de Los Pelayos: de forrarse con la ruleta a las carreras de caballos

Apuesta a botes

La respuesta es afirmativa. Ellos lo han conseguido. Vivir del póker, el casino y las apuestas online es posible. Ellos no fallan. Su historia es de película. Gonzalo García Pelayo y sus hijos, acompañados de otros familiares, se forraron jugando por los cinco continentes. Vivieron en los casinos analizando las miles de probabilidades de que la bola cayera donde ellos apostaban y sin errores. Su impecable técnica hizo que fueran fichados. Los casinos adoptaban medidas de seguridad antipelayos.

La información es poder

La temperatura en Las Vegas era de 26 grados y pasaba una aire fresca. Alan Denkenson estaba en el interior, encorvado sobre el ordenador de su oficina, obsesionado con el parte meteorológico. Dink, de hecho, convirtió su pequeña operación de apuestas desde las tribunas de los Meadowlands en una organización nacional con varias oficinas y empleados. Cuando los famosos y los grandes apostadores como Isiah Thomas querían jugar mucho dinero, sus corredores de apuestas llamaban a Dink para actuar el movimiento.

Cómo Los Pelayos se forraron con la ruleta

Fernando H. Ahora, desde su casa de Madrid, su día a día lo pasa en las apuestas deportivas, principalmente centrado en las carreras de caballos. Pasamos a la casa de Gonzalo, ubicada en el barrio de Salamanca de Madrid. Nos lleva directos a su ordenador, la sala de operaciones de The Pelayos. Conectado a Internet, utiliza dos programas para seguir las carreras de caballos y apostar. Por otro, en un Excel lleva la estadística de miles de competiciones equinas y que le sirven para fingir las carreras. A las carreras de caballos, en cambio, se juega desde el salón de casa. Son en torno a las 17 horas y Gonzalo nos muestra su método.